Mi llegada a México
Emigrar parece tarea sencilla, cada vez que algún país le da la espalda a su pueblo sin garantizar los derechos básicos es un problema. Pensamos en que la mejor solución es emigrar y tener más opciones a futuro; si eres mamá, piensas en tu hijo; si estas soltera piensas en tu futura familia. De tal manera que emigras con el desconocimiento de lo que esto implica.
Cuando decidí dejar mi país de origen, Venezuela, en el año 2014, vine con un presupuesto monetario. Fue algo bien pensado, decidí meter en mi maleta un montón de ilusiones, y expectativas de lo que iba a ser mi vida, lista con timón en mano.
Llegue un 23 de marzo de 2014, y mi primera impresión fue… wow todo es mucho mas amplio y lleno de gente, tuve confianza de que es un país hermano que tan difícil puede ser? Vaya! Aquí viene lo bueno del cuento.
A pesar de que México y Venezuela son en efecto países hermanos, y hablamos Español, no compartimos muchas cosas, los primeros semanas estuve viviendo en hostales, ya saben! No podía gastar mucho. Ya luego vino la búsqueda exhaustiva del lo que sería mi humilde morada. Paso el tiempo, conseguí el lugar, una cosa menos pensé.
Ahora que sigue? Bueno… hay que buscar un empleo, y yo tuve suerte, mi primer trabajo fue como recepcionista en una empresa de tecnología, misma que me ayudo con todo el papeleo y la gestión de mis documentos migratorios. México es un país controlado en ese sentido, pequeñas y grandes empresas se aseguran de que el personal esté en regla para trabajar sin ningún tipo de problema.
Muchos se desesperan porque no vienen con un capital definido ni con un plan pensado, entonces sufren las consecuencias de su planeación.
El tiempo siguió su curso tan rápido como de costumbre, y yo decidí adaptarme al entorno, crecí en muchos ámbitos, y me sentí acogida y encantada con las nuevas reglas y costumbres. Hay una extraña sensación que vives pasado el año de emigrar, y es que caes en cuenta que no eres un turista, comienzas a vigilar tus gastos, comienzas a ver en que puedes mejorar tu situación, porque sabes que como extranjero no tienes la prioridad. Llegaste a un país es donde tu eres la segunda opción, te guste o no es así, debes esforzarte mucho para conseguir las cosas, no es imposible pero debes respetar las normas del país, entender cómo piensan, y sobre todo encajar.
Te escribo a ti que piensas emigrar, y a ti que ya estas en México pero sientes que todo esta saliendo mal, no te desanimes, enfócate siempre en dar lo mejor de ti y asegúrate de tener planes A,B,C y D. Disfruta el proceso, conoce la cultura, y entiende que estás en el lugar correcto, solo es cuestión de tiempo.
Guarda en tu maleta todas las ganas y el conocimiento necesario para triunfar no sólo en México sino en cualquier lugar del mundo al que quieras ir, tu nunca cambias, tu entorno lo hará, recuerda ser tu mismo y gastar energías sólo en los cosas importantes.